Cincuentañeras

Ser, estar y sentirse vivas y con energía desbordante no tiene nada que ver con la edad. Esa es otra de las creencias que tenemos que superar.

Lo importante es reconocer nuestra capacidad energética y utilizar los sistemas adecuados para gestionarla de forma óptima, de modo que la salud sea una manifestación de ello.

Recuerdo mis quince años, cuando lloraba un rato cada día ante la impotencia de no saber el sentido de la vida y cómo canalizar todo aquello que sentía que podía dar al mundo.

Y en cambio, ahora que soy cincuentañera, me siento con una serenidad y plenitud irrenunciables.

Desde aquella época de la adolescencia, he vivido muchas experiencias -y algunas de ellas muy intensas- de las que he sacado una firme conclusión: que el mundo se mueve por creencias impuestas, hasta el punto de que en algún momento parece que nuestras conductas deben adecuarse a ellas bajo pena de exclusión del paraíso.

Pues bien, aquí estamos Montse RubirolaMercè Blasco Lluisa Ochoa, para presentaros una nueva web, www.cincuentaneras.com que tiene como misión aglutinar a todas aquellas personas que, con independencia de su edad, sexo o condición quieran unirse a nosotras para vivir una vida en plenitud, con intensidad, compartiendo, ayudando y sobre todo alcanzando la máxima felicidad que la vida nos depare.

www.cincuentaneras.com debe ser un lugar de encuentro para organizar y compartir múltiples actividades, no solo de ocio, sino también de networking.

Vamos a ofreceros las mejores estrategias para obtener ingresos e invertir los beneficios. Los mejores profesionales de la salud. La alimentación anti-aging más efectiva. Los viajes más atractivos, con equilibrio entre calidad y precio. La ropa más cómoda y que más nos favorece. Los cosméticos más naturales y con mejores resultados, y así un largo etcétera.

Como cincuentañeras, hemos tenido tiempo de analizar, evaluar, y encontrar aquello que queremos en nuestras vidas y de identificar aquello que ya hemos probado y no queremos repetir.

No es una cuestión de dinero, es un tema de prueba-error-superación-experiencia. No todo nos sirve. Solo aquello que se adecua a nuestro espíritu vital puede formar parte de las “cincuentañeras”.

Si tienes un servicio adecuado que ofrecernos contacta con nosotras a través de la web.

Si queréis formar parte de esta tribu, pasarlo bien y participar  nuestros encuentros presenciales y disfrutar de todos los beneficios que podamos conseguir para todas y todos, poned vuestros datos y comentarios en la web, os tendremos informados de nuestros avances.

¡Apuntáos a esta nueva tribu de “cincuentañeras”, que vamos a revolucionar el mundo!

Si queréis saber cómo empezó esta historia, aquí os lo cuento:

¿Te apuntas a las 50añeras?

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Melena de rizos

Mi anterior post sobre La americana ha creado cierto revuelo en la red y me ha hecho reflexionar sobre el sentido de tener un blog.

Sencillamente, en ese artículo compartí con todos vosotros una experiencia que me hizo sentir vulnerable, porque en mi interior me cuestionaba muchos de los esquemas preestablecidos de mi circulo laboral. Sentirte vulnerable siempre produce una incómoda inseguridad, pero sin embargo -y no deja de resultar curioso- cuando compartes en la red esos sentimientos y reflexiones, eso te acerca a otras personas que comparten contigo una visión semejante del mundo.

Y eso te hace sentir que no estás sola.

¿Cuál es el aprendizaje?

Seamos auténticos y no tengamos miedo del qué dirán o de qué imagen vamos a dar,  porque detrás de cada pensamiento hay un valor que transmitir o un camino a iniciar.

Mi camino en relación con la economía en estos momentos, se basa en expresar todo aquello que se me ocurre en relación con el dinero. No creáis que eso es fruto de la improvisación del momento, sino que, bien al contrario,  es fruto de muchos años de estudio y reflexión que han quedado anidados en algún lugar de mi ser . Y de allí ha salido mi cambio. Os explico…

Hace menos de un año, yo llevaba el pelo liso. De un liso impecable, eso sí. Igual que la forma de ganar dinero de los que llevan la americana azul marino: dinero pensado de forma individual, ganado a veces de forma totalmente aburrida y repetitiva, sistema no desdeñable por cierto,  pero que no tiene nada que ver con los rizos.

Ahora llevo rizos, mucho más acordes con mi naturalidad espontánea y con la forma que me gusta a mí de ganar dinero, es decir, en cooperación con otros que también lo pueden ganar mediante un trabajo conjunto que aporte valor. Todo lo cuál, a su vez, proporciona vivencias alegres, divertidas, en un sistema en el que todos están dispuestos a aportar lo mejor.

Ese dinero que cuando lo pides desde tu fuero interno, para aquello que quieres pagar, te llega, por una vía imprevista, pero enriquecedora desde todos los aspectos.

Y a vosotros, ¿os gustan los rizos redondos como las monedas, y con movimiento como las olas del mar?

¿Te apuntas a los rizos?

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La americana

Os habéis fijado que en los círculos donde se mueve el dinero la americana es la prenda requerida?

La semana pasada estuve en un evento del sector jurídico en Madrid y constaté algo que hace tiempo me está pasando, y pensé que lo compartiría con todos vosotros.

¿Tenéis americanas?

¿Os habéis fijado realmente como son?

¿Qué expresan?

Personalmente, tengo americanas de todo tipo, para mí, a cual más bonita, porque tengo cierta tendencia a la creatividad que sale del armario, y estoy educada a vestir según los acontecimientos previsibles del día. Habitualmente tengo mucha diversidad, pero esta vez no sé que me pasó, pero os queréis creer que no pude poner ninguna de ellas en mi maleta, cuando aparentemente era un evento de prenda obligada?

Y os preguntareis ¿por qué? Fácil. Mi inconsciente encendió el interruptor para avisarme que la economía naranja no requiere de formalidades preestablecidas, ni de cánones caducos, lo que necesita es esa autenticidad personal y esa esencia que todos tenemos cuando nos “sacamos la americana”.

El dinero feliz que tantas veces evoca Raimon Samsó sale de la cooperación, no de la competición y para cooperar hay que sentir al otro. La cercanía que ayuda al networking efectivo no esta detrás de los uniformes de ejecutiv@s, con americanas azules, sino  en las voluntades reales de los que participan de una misma filosofía, la de  crecer juntos, con calor humano para ayudarnos mutuamente a ser felices y ganar dinero.

Nuestras americanas son de colores, divertidas, evocadoras, suaves al tacto y en el lenguaje no verbal nos están diciendo “acércate y dinos que necesitas y que puedes ofrecer”

Finalmente, os puedo decir, que el evento no me gustó, porque los ponentes estaban en sus nubes, que no eran online. Hablaban de empresas no cercanas a la realidad empresarial del país y la formación o el mensaje, no era claro, ni de alto impacto, que es lo que realmente te evoca y te llama a la acción. Mi conclusión fue, que había mucho ejecutiv@ joven, disfrazados en sus americanas y con cara de no ser muy felices. Desde mi experiencia en el sector, les  recomendaría que cambiaran el color de su vestuario, y se acercaran a la gente que realmente les necesita para que resuelvan sus problemas diarios. Seguramente que van a obtener un resultado económico mucho mejor y van a invertir su conocimiento ayudando a los demás.

¿Y tú? ¿Qué opinas sobre la americana?

Escríbeme en mi blog y así compartimos opiniones