Entradas

Tiempo de restaurantes y cafeterías para los autónomos

¡Hola amigos! Hoy me he levantado de la manera que prefiero, que es sin que suene el despertador y en el momento en que la consciencia ha iniciado su despertar a este día. Y justamente por eso me he dado cuenta todavía más de la importancia del tiempo y sus manifestaciones.

El tiempo no deja de ser una frecuencia, un ir y venir, un sistema… y así podríamos asociarle miles de atributos. Pero, en realidad, si te permites a ti mismo sentirlo, el tiempo, y su expresión terrenal a través del reloj -ese tic, tac- nos recuerdan lo importante de cada segundo de cada minuto de nuestra vida.

Que debemos aprovechar el tiempo suena tópico, pero lo que sí que es real es que aquello que no sientes como propio, con la energía de la vida, en cada momento que vives, lo pierdes.

Como sabéis los que me acompañáis en el día a día, mi misión es desarrollar negocios saludables a través de una fiscalidad positiva. Y en eso estoy, investigando y pensando cuáles pueden ser las mejores y nuevas opciones para mejorar la economía de las personas y ayudarlas, con ello, a alcanzar una vida feliz.

Pues bien, ya sabéis que el universo ayuda a quien lo pide, así que, sin saber cómo, a través del nuevo proyecto de ley de autónomos vamos a poder liberar el tiempo que dedicamos a la cocina y además vamos a encontrar una nueva vida deducible. Un proyecto de autónomos que si por fin se ponen de acuerdo y lo publican, parece ser que entrará en vigor en enero de 2018.

Está previsto que las personas que estén dadas de alta en una actividad (es decir, que sean autónomos) se puedan deducir 26,67 euros diarios en dietas, siempre que se gasten este importe -como máximo- en restaurantes y cafeterías de nuestro país y paguen mediante tarjeta o cheques restaurante.

¡Qué novedad! ¿Verdad? Y ¡atención, nómadas digitales!: si el gasto es en el extranjero, el importe con derecho a deducción es de 48,08 euros diarios.

Al leerlo, rápidamente me puse a pensar y a calcular. Y el resultado fue el siguiente:

Días laborables del año 2018 -más o menos exacto en función de cada localidad, por eso de las fiestas patronales-:
248 días de trabajo x 26,67 euros al día = 6614,16 euros de gasto deducible permitido al año. Este importe pasa a ser deducible en tu declaración. Es decir, que en función de tu tipo impositivo dejarás de pagar una cantidad determinada de impuestos.

Si nos ponemos en el porcentaje máximo que deben pagar los que están en la liga de la fiscalidad positiva (ya sabéis, lo que explico en mi e-book Tu economía y tu fiscalidad, de la 3a división a la Champions), que es el 25%, el resultado es este: Que el 25% de 6.614,16 son 1.853 euros que dejaras de pagar en tu declaración de la Renta si cierras durante la semana tu cocina y haces ese gasto en restaurantes y cafeterías.

Además, al no tener que entrar en tu cocina, por otro lado te vas a ahorrar la luz, el agua y el gas. ¡Esto sí que es un regalo avanzado de Navidad!

Pero aun hay otra cosa en esto de los cambios sociales que tienen que ver con la economía y las actividades emergentes: ¿Qué os parece, aprovechando estas novedades, la idea de darse de alta de cafetería como anexo a la actividad principal de cada uno? Un formato, por ejemplo, de panadería más cafetería o librería más cafetería, y lo que os queráis imaginar y hacer entonces un menú de comida diaria por 26,67 euros… Eso sí, saludable, ¿eh?

Ya me lo contaréis y los que queráis un mentoring específico para hacer vuestra economía saludable y vuestra fiscalidad positiva, escribidme y nos ponemos a ello.

 

LLuisa Ochoa

Doctora en derecho financiero y tributario, escritora y conferenciante especialista en fiscalidad positiva.

 


Descarga ahora gratis el ebook

“Tu economía y tu fiscalidad. De la 3ª División a la Champions”


HE ENTENDIDO la información sobre protección de datos y doy el consentimiento informado. No he enviado previamente ningún correo a lluisa@ochoa-trepat.com para aclarar dudas sobre todo lo que he leído, porque no las tengo. *

Fiscalidad Positiva, un nuevo concepto

Hoy vengo a contarte que he estado reflexionando sobre un nuevo concepto en el que voy a poner toda mi energía y foco. Se trata del concepto de Fiscalidad Positiva.

La evolución de la vida es permanente y nos lleva a adaptarnos a su ritmo y novedades, siendo necesario muchas veces salir de nuestra zona de confort.

Fruto de la profesionalidad e ingenio de Gloria Martínez y la evolución que te comentaba antes, ha surgido este nuevo concepto de Fiscalidad Positiva.

¿Qué es la Fiscalidad Positiva?

Es aquella estrategia legal y fiscal que permite que tu dinero permanezca en tu bolsillo, consiguiendo que pagues los menos impuestos posibles y, si es posible, te devuelvan dinero.

¿Te gusta la idea?

Espero que sí, porque en estos momentos voy a focalizar toda mi actividad investigadora en encontrar esos “truquis” que nos permitan mejorar nuestra economía y que ayuden en el camino de la libertad financiera.

Y si te parece, comenzamos ya.

¡Vamos a por el primero!

Primer “truqui”: seguro médico privado

Si contratas un seguro médico privado y eres un trabajador (por cuenta ajena), te propongo que pidas a tu jefe que te lo pague la empresa, en lugar de la opción de aumentarte el sueldo para que tú seas quien lo abone.

El pago de 50 euros mes y persona no tributa en tu declaración de la renta.

Los resultados son muy diferentes si lo paga la empresa o si lo pagas tú directamente. Voy a hacerte los números para que compruebes rápidamente la diferencia:

  • Te paga el seguro la empresa:

Pongamos que sois cuatro en casa y que pagas en total 200 euros al mes, 2.400 euros al año. Eso supone que, además de recibir los servicios médicos, puedes desgravar el 25% de esa cantidad y tener un ahorro de 600 euros cada año.

En diez años son 6.000 euros

  • Pagas tú directamente el seguro:

Si los 200 euros al mes salen de tu sueldo y tú pagas luego el seguro médico, ese ahorro no es posible.

Mola, ¿no?

Ahora bien, si eres autónomo y contratas ese seguro directamente, este pasa a ser gasto deducible.

Y te estarás preguntando: ¿por qué es eso posible?

Pues porque de ese modo ayudamos a la Administración a reducir los costes sanitarios y las listas de espera y por eso nos premia con las deducciones fiscales.

La Fiscalidad Positiva consiste en ir aprendiendo esos “truquis” legales y aplicarlos a tu favor y que te permiten ayudar a la sociedad y a tu propia familia.

¿Qué opinas?

Deja tus comentarios y compartiremos entre todos nuestras reflexiones.

 

LLuisa Ochoa

Doctora en derecho financiero y tributario, escritora y conferenciante especialista en fiscalidad positiva.

 


Descarga ahora gratis el ebook

“Tu economía y tu fiscalidad. De la 3ª División a la Champions”


HE ENTENDIDO la información sobre protección de datos y doy el consentimiento informado. No he enviado previamente ningún correo a lluisa@ochoa-trepat.com para aclarar dudas sobre todo lo que he leído, porque no las tengo. *

Yo soy SLU

Muchos han sido los comentarios y preguntas que me han llegado después del post El día después del IVA para que les dé respuesta.

Lo cierto es que algunos os habéis adelantado a dar respuesta a dos preguntas que, a modo de reflexión, hago a mis alumnos en la Universidad y que quienes me conocen saben que disfruto con ellas:

¿Quiénes somos? y ¿A dónde vamos?

Por lo tanto, en tu caso, la pregunta te la quiero hacer directa: ¿Quién eres? Y ¿a dónde vas?

Son dos preguntas sencillas que a mí me ayudan a no perderme en el camino. La respuesta, en relación a los temas que tratamos en este blog, es que somos autónomos y vamos a La Moncloa.

¿Tienes alguna otra respuesta? Compártela en este foro, porfa. Pues bien, a lo que íbamos:

¿Qué puedes hacer como autónomo para no sufrir desigualdades tributarias?

Es una pregunta que me ha obligado a reflexionar y reafirmar la necesidad actual de abrir la conciencia fiscal y legal del sistema para que pueda ser fácil y justo.

Dar voz y respuesta a todas y cada una de las desigualdades que se producen va a ser el foco actual de mi trabajo diario. Y cuento con todos vosotros para que, si hace falta, cojamos el Ave en cualquier lugar del país, o el autobús, y tú, Álvaro López, te vienes en avión y nos vamos todos a La Moncloa a decirlo, con independencia de quien sea el que gobierne.

Pero mientras no nos lo solucionan, vamos a dar opciones a tal incongruencia legal.

Te suena ¿YO SL?

Pues bien, constituyes una sociedad y pasas a ser trabajador de la misma. Te asignas un salario cada mes y te beneficias de la posibilidad legal de cobrar como trabajador asalariado.

Por si no lo sabes, si finalmente te reúnes contigo mismo y decides constituir una sociedad unipersonal (“yo me lo guiso y yo me lo como”) puedes constituir esa sociedad sin nadie mas, lo que tiene la ventaja de no tener que discutir ni consensuar con nadie tus decisiones.

Sin embargo, hay una cosa importante que debes tener en cuenta: hay que añadir una U de unipersonal al nombre de la sociedad. De lo contrario, desaparecería el beneficio que supone el hecho de que por la gestión de la sociedad únicamente responde el capital social. Si eres único socio y te falta la famosa U, automáticamente tu coche y tu piso pasarían a responder por la gestión de la sociedad. Por tanto, la solución es YO SLU.

Si quieres saber más sobre cómo hacerlo, en “Lis constituye una sociedad”, tienes la información explicada de forma fácil.

Y para el próximo post estoy investigando sobre la financiación empresarial, ¿te interesa?

 

LLuisa Ochoa

Doctora en derecho financiero y tributario, escritora y conferenciante especialista en fiscalidad positiva.

 


Descarga ahora gratis el ebook

“Tu economía y tu fiscalidad. De la 3ª División a la Champions”


HE ENTENDIDO la información sobre protección de datos y doy el consentimiento informado. No he enviado previamente ningún correo a lluisa@ochoa-trepat.com para aclarar dudas sobre todo lo que he leído, porque no las tengo. *

El día después del IVA

Por fin terminó el período de declaraciones de impuestos y podemos respirar tranquilos. Al final, la mayoría de autónomos y Pymes han podido aplazar los pagos del IVA en 12 cómodos plazos mensuales. Vamos, como la hipoteca y el cole de los niños.

Cuando un año finaliza es el momento de hacer balance, de reflexionar. Hay quien reflexiona sobre el año que se termina el día 31 de diciembre, pero también hay quien lo hace en términos económicos y entonces tiene que esperar al 31 de enero para hacer su balance. Una fecha mucho más precisa para saber realmente cómo ha ido el año, dado que ya has realizado tu cierre de año económico.

El mejor día para reflexionar sobre el año que se termina y ver cómo ha evolucionado nuestro negocio, es el 31 de enero

Por eso, en un día como hoy, te sugiero que después de meditar sobre cómo mejorar tu economía, te apuntes a la acción del paso a paso necesario para tener una economía positiva y poder utilizarla a tu favor.

El resultado de mi momento interior ha sido el adquirir el compromiso contigo, lector habitual de mi post… de continuar investigando para que contando contigo hagamos posible una economía y fiscalidad positiva, que es aquella que es fácil y justa.

Y como a mí me gusta la acción, ahí va un primer resultado de lo que he descubierto hoy. Ya te adelanto que yo estoy alucinada.

He investigado las diferencias de pago de Renta en el supuesto de ser un trabajador (asalariado) y en el supuesto de ser autónomo (cuenta propia).

Antes de entrar en detalles, creo que puede ser de ayuda recordar que todos, bien seas asalariado o autónomo, pagamos una cantidad basada en nuestro rendimiento económico. Es decir, teniendo en cuenta la base de ganancias del año.

Por ejemplo: Si ganas 25.000 euros netos hay diferencias de pago en la Renta según cuál sea tu condición personal -soltero, o casado, sin hijos o con hijos, si tu pareja trabaja o no trabaja-.

Aunque esto no es todo, para nada.

Además, también hay diferencias si vives en un lugar u otro. Es decir, hay diferencias si vives, en el caso de España, en una Comunidad u otra.

Así que, vamos con esta reflexión y sus resultados:

PAGO DE RENTA TENIENDO EN CUENTA TUS BENEFICIOS NETOS:

Para una persona que cobra o gana 25.000,- euros netos (en términos económicos es lo mismo) es importante conocer las diferencias que hay de pago de Renta si esa cantidad la gana como trabajador o, por el contrario, los gana como autónomo.

Ya te adelanto que en términos económicos puede ser lo mismo, pero los resultados que vas a encontrar a continuación, siento decirte que no son lo mismo.

Tres supuestos:

  1. Soltera sin hijos
  2. Casada con 2 hijos y su pareja trabaja
  3. Casada con 2 hijos y su pareja no trabaja

Supongamos que esta persona habita en 3 Comunidades distintas: Andalucía, Cataluña y Madrid, por orden alfabético…

¡Fíjate bien en los resultados!

Recuerda: 25.000€ netos

Primer supuesto: persona soltera y sin hijos

Asalariado
PAGA DE RENTA
Autónomo
PAGA DE RENTA
Andalucía4.0454.645
Cataluña4.2054.785
Madrid3.9534.519

Segundo supuesto: persona casada con dos hijos y su pareja trabaja(hacen la Renta separada).

La tributación sería:

Asalariado

PAGA DE RENTA

Autónomo
PAGA DE RENTA
Andalucía3.5484.148
Cataluña3.6574.237
Madrid3.2984.035

Tercer ejemplo: persona casada con dos hijos y su pareja no trabaja, haciendo la renta conjunta.

La tributación sería:

AsalariadoAutónomo
Andalucía2.0672.631
Cataluña2.1402.702
Madrid1.9392.588

REFLEXIÓN SOBRE LOS RESULTADOS

He querido hacer un pequeño muestreo con el que puedas tomar conciencia de cómo es nuestro sistema de renta y, si me lo permites, mi primera reflexión ha sido que es evidente que el sistema no es justo.

El modo en que se obtiene el dinero derivado del trabajo no tendría que tener un tratamiento fiscal distinto. Y, como resulta evidente, existe un tratamiento fiscal distinto si eres asalariado o eres autónomo.

En resumen, que los autónomos pagan más que los asalariados por la misma cantidad de ingresos.

Además, tengamos claro que la causa de estas diferencias es la tarifa impositiva que aprueba cada comunidad autónoma.

Un sistema diseñado de esta forma vulnera los principios Constitucionales de Igualdad y Justicia Tributaria, donde se especifica que todos somos iguales ante la Ley y que no habrá discriminación.

Y dicho esto último, pues resulta que según el origen de tus ingresos estas discriminado, ¿¿Cómo puede ser??

¿Cómo quieren crear un sistema fiscal justo si nos tratan de forma distinta?

¿O es que se castiga al autónomo para que con sus 25.000 euros netos pueda comprar menos cosas que el trabajador?

Estamos hablando de que los impuestos hay que pagarlos según la capacidad económica de cada uno, con un trato igual.

Según mi criterio, si pagamos de forma distinta en función de que hayamos ganado esa cantidad haciendo el trabajo de una forma u otra, difícilmente tendremos una fiscalidad justa.

Y tú, ¿qué opinas?

Vuelvo a pedir tu colaboración al igual que ya hice cuando escribí la “Carta de deseos fiscales a los Reyes Magos” . Con tu ayuda y la de otras muchas personas que también se volcaron en esta acción, volvamos a interceder, primero por ti y, segundo, por todos.

Hagamos llegar está reflexión a los responsables y que tomen medidas justas.

¿Me ayudas a que lo sepan en La Moncloa?

En el próximo post voy a dar pautas para mitigar esta diferencia de pagos según la Comunidad Autónoma…

No dejes de comentar tu reflexión.

 

LLuisa Ochoa

Doctora en derecho financiero y tributario, escritora y conferenciante especialista en fiscalidad positiva.

 


Descarga ahora gratis el ebook

“Tu economía y tu fiscalidad. De la 3ª División a la Champions”


HE ENTENDIDO la información sobre protección de datos y doy el consentimiento informado. No he enviado previamente ningún correo a lluisa@ochoa-trepat.com para aclarar dudas sobre todo lo que he leído, porque no las tengo. *

El Gran Dilema: ¿Autónomo? ¿Sociedad?

Este es el gran dilema, muy frecuente en emprendedores y profesionales de todos los ámbitos que trabajan por cuenta propia. ¿Autónomo o sociedad?

Alguna vez te has hecho la siguiente reflexión:

“¿Por qué tantas empresas de pequeño volumen facturan a nombre de una sociedad?”

Es posible que esta reflexión no haya pasado por tu cabeza formulada de este modo pero que, en cambio, alguna vez sí hayas pensado si es mejor ser autónomo o constituir una sociedad en el caso de trabajar por cuenta propia.

Por lo tanto, lo siguiente que te puedes estar preguntando es:

¿Qué tengo que hacer? Si sabes la respuesta, tiene premio…

El gran dilema: ¿Autónomo o sociedad?

Estoy leyendo: El Gran Dilema: ¿Autónomo? ¿Sociedad?

CLICK TO TWEET

Ante estas dudas me he preguntado qué te podría aportar de una manera clara y sencilla. Y de forma rápida me ha venido la fórmula para disipar dudas exponiendo dos cuestiones y que obtengas una respuesta que salga directamente de ti:

1.- Responsabilidad

Las personas que facturan a su nombre personal, como autónomos, ponen todo su patrimonio en manos del mundo. Ante cualquier hecho fortuito ese patrimonio va a servir para cubrir la indemnización por daños y perjuicios que un tercero nos pueda reclamar.

En cambio, en el caso de los que facturan a nombre de una sociedad, el capital social responde de esas indemnizaciones. Normalmente el capital es de 3.000 euros.

Puede que por tu actividad estés pensando que en tu caso no puedes generar ningún tipo de responsabilidad, pero yo no estaría tan segura. Te sorprenderían algunos casos inverosímiles que han demostrado que nada ni nadie está exento de esta responsabilidad.

Para que puedas hacerte una idea de qué es lo que encierra la palabra responsabilidad te detallo algunos ejemplos:

  • Envías unos datos personales en un correo electrónico a un tercero que no correspondería y te sanciona la Agencia de Protección de Datos, con cifras que pueden llegar a los 300.000 €.
  • Desarrollas tu actividad en un centro de trabajo, en una oficina, y alguien se cae, con la mala fortuna de que tiene graves lesiones y os reclama una indemnización que puede tener una cuantía incalculable.
  • Algo que algunas veces ha sucedido: te han hackeado tu cuenta y envían un virus de tu parte. Ese virus se lo transmite a un cliente y eso ocasiona daños irreparables a su sistema y le provoca pérdidas económicas por las que te hace una reclamación.

Ahora mi pregunta es: ¿Cuál seria tu respuesta sobre si te conviene o no hacer sociedad para tu actividad?

@LluisaOchoa te explica si te conviene o no hacer sociedad para tu actividad

CLICK TO TWEET

2.-Pago de impuestos

Si ahora estás en el momento en el que has pensado: “Puede que me convenga constituir una sociedad”, me gustaría contarte el segundo punto a tener en cuenta.

Este punto está vinculado al pago de impuestos. Ahora mismo puede que en tu declaración de la renta estés pagando más de un 25% de impuestos en relación con los ingresos que percibes. Por lo que, la pregunta que te hago es: “¿por qué vas a regalar tu dinero a la Agencia Tributaria pudiendo operar de forma legal mediante una sociedad y no pagar más del 25% de impuestos por mucho dinero que ganes?

Intuyo que ahora realmente estás pensando: “si ocurre algo y me piden responsabilidad, me juego mi patrimonio. Y además, estoy pagando más dinero a Hacienda por desconocer si puedo pagar lo justo.

Como ves, ahora puedes responder al gran dilema de ¿autónomo o sociedad?

Estos dos puntos para mi son claves, aunque todo hay que mirarlo y es importante formarse en todo aquello que quieras emprender.

Si no, piensa en la siguiente pregunta:

¿Si quieres ir a París en coche buscas en google la ruta?

Seguro que la respuesta es:

  1. Busco la ruta para conocer qué camino me conviene más.
  2. Llevo mi GPS para que me dirija en todo momento y no perderme.

Pues eso es lo que a mí me gusta hacer. Poner a disposición de las personas esa ruta en relación a la fiscalidad y que no se pierdan en las diferentes búsquedas y con información contrastada.

Mostradas estas dos pautas, que puede que te hayan hecho ver algo que antes no habías tenido en cuenta, te invito a que visites mi web de Fiscalidad Fácil y Justa donde encontrarás mi nueva colección de libros, que he titulado Colección de Lis.

Esta colección contiene títulos en los que, de forma divertida e ilustrada, he plasmado la mejor ruta con su paso a paso para que puedas aplicarla de forma rápida y sencilla. Para que te beneficies de una fiscalidad fácil y justa.

Espero ansiosa tus comentarios.

 

Los autónomos y su fiscalidad

¿Eres autónomo? ¿De forma permanente dudas sobre lo que te puedes deducir o no de tu actividad? ¿Puede que esto te complique tus finanzas? Y ¿eres de las personas que realizan su actividad profesional en casa?

Pues respira hondo que tengo una buena noticia.

¡Le hemos ganado la partida a la Agencia Tributaria!

De una vez por todas nos han aclarado si los que comparten vivienda y actividad en un mismo piso pueden deducir o no ciertos gastos y la forma de calcularlo.

Han sido los Tribunales quienes una vez más, el 10 de septiembre de 2015, han adoptado un criterio claro para todos, por tanto, si tienes algún problema con los inspectores de la Agencia Tributaria, plántales cara y ayúdales a que apliquen bien las normas.

Es una realidad: la mayoría de autónomos trabajan desde su domicilio. Es decir, la sede de su actividad está en el domicilio familiar y durante un largo tiempo han surgido grandes dudas de las deducciones posibles.

Y te preguntarás: ¿Cómo es que sale hoy esta mujer con esa noticia?

Muy sencillo. Todavía me estoy encontrando con alguna que otra situación en la que un autónomo me comenta que trabaja en su casa y que le han dicho que no puede deducirse ningún gasto. Sé que es un tema que ha provocado mucha polémica e interpretaciones distintas, empezando por el inspector que tengas delante.

¿Trabajas desde casa?

Pues si es tu caso, ten muy presente lo que te voy a contar ahora. Tendrás toda la información para que puedas llevar a cabo la deducción de tus gastos según se ha dictaminado en los tribunales. Ahorrarás dinero y, lo que es más vital, podrás tener tranquilidad.

Una vez que ya hay un criterio claro por parte de Hacienda, las pautas son las siguientes:

Tenemos 2 opciones de gastos que puedes deducir.

1.Los gastos relacionados con el inmueble del que puedes ser propietario o inquilino.

En ambas situaciones, los gastos que pagues tú, ya sean IBI , comunidad de propietarios, etc. te los podrás deducir en proporción a la parte de la vivienda que uses para la actividad.

Por ejemplo: si tienes un despacho de 10 metros cuadrados, habrá que hacer un cálculo del gasto que pagas prorrateado teniendo presente los metros cuadros de tu lugar de trabajo.

2. Los gastos correspondientes a suministros

Aquí viene la otra opción, que vas a ver que tiene sus matices…

Empiezo por contarte que en este punto no se aplica el mismo criterio, por lo que ahora pon tu atención. Es importante que tengas en cuenta cómo gestionar el gasto de los suministros.

Solo se acepta la deducción de los gastos que se consideran suministros: agua, luz, gas, calefacción, teléfono, etc.; siempre y cuando se destinen exclusivamente al ejercicio de la actividad.

Esto te lleva a tener que demostrar la actividad del uso de un suministro en relación con tu actividad profesional.

Por ejemplo, en el caso del uso del teléfono:

  • Anotar qué llamadas han sido realizadas a clientes en concreto y cuáles con fines particulares.
  • Controlar y acreditar esos datos con tus recibos de teléfono.

Ufff… ¿Te imaginas?

Pues así tendrías que hacer para deducir en tu actividad profesional el uso de cada uno de los suministros de tu hogar/oficina.

Ahora que estoy escribiendo este post me han surgido unas cuantas dudas que no he visto que hayan resuelto en este dictamen. Estas dudas son:

  • ¿Qué pasa con el derecho a la intimidad cuando mezclamos vivienda y trabajo?
  • ¿Y la Ley de Protección de Datos en relación a ese concretar a quien corresponde esa llamada?
  • ¿Y el resto de suministros?
  • ¿Cómo lo vamos a poder justificar?

Lo que sí que puedo comentarte es que si vas a deducir alguno de los suministros de tu hogar, que a la vez utilices en tu actividad profesional, deberás cuantificar los costes de cada suministro en relación al tiempo que estás trabajando y al coste de los consumos habituales de tu domicilio.

Como la conciliación de la vida laboral y familiar, pero enfocado en tiempo y costes de suministros.

Le tendremos que pedir a mi amiga Laura Echevarrieta, especializada en organización y planificación, que nos dé alguna herramienta que nos facilite este control”.

Te voy a dar algunos ejemplos:

  • Cuando llegue el invierno y enciendas la calefacción, tendrás que controlar el rato que ha estado un cliente en el “despacho” y cuantificar coste minuto del servicio y pasarlo a la contabilidad del trimestre.
  • Cuando llegue el verano, tendrás que utilizar el mismo procedimiento con el aire acondicionado.
  • Y como el cliente te pida un café, ¡vaya lío!…a prorratear costes/minuto de lo que cuesta hacerlo en esa oficina ubicada en casa, para poderlo deducir.

Y así suma y sigue con el resto de suministros.

Ah y ¡acuérdate!, todo esto bien documentado.

Trabajar en casa es ahora una práctica que realizan muchos profesionales que trabajan por cuenta propia, como puede ser tu caso. Tienes la opción de deducir parte de los gastos de tu hogar en relación con tu actividad profesional, igual que si tuvieras un despacho, lo único que al tratarse de un doble uso, hay que marcar las diferencias.

Como ves, todo tiene su sistema y en este caso, es tomar nota de las pautas y ponerlas en marcha.

Antes de acabar, me gustaría decir que lo que parece complicado es mucho más simple una vez que lo pones en marcha. No pierdas ninguno de los derechos que tienes y benefíciate de ellos.