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Tiempo de restaurantes y cafeterías para los autónomos

¡Hola amigos! Hoy me he levantado de la manera que prefiero, que es sin que suene el despertador y en el momento en que la consciencia ha iniciado su despertar a este día. Y justamente por eso me he dado cuenta todavía más de la importancia del tiempo y sus manifestaciones.

El tiempo no deja de ser una frecuencia, un ir y venir, un sistema… y así podríamos asociarle miles de atributos. Pero, en realidad, si te permites a ti mismo sentirlo, el tiempo, y su expresión terrenal a través del reloj -ese tic, tac- nos recuerdan lo importante de cada segundo de cada minuto de nuestra vida.

Que debemos aprovechar el tiempo suena tópico, pero lo que sí que es real es que aquello que no sientes como propio, con la energía de la vida, en cada momento que vives, lo pierdes.

Como sabéis los que me acompañáis en el día a día, mi misión es desarrollar negocios saludables a través de una fiscalidad positiva. Y en eso estoy, investigando y pensando cuáles pueden ser las mejores y nuevas opciones para mejorar la economía de las personas y ayudarlas, con ello, a alcanzar una vida feliz.

Pues bien, ya sabéis que el universo ayuda a quien lo pide, así que, sin saber cómo, a través del nuevo proyecto de ley de autónomos vamos a poder liberar el tiempo que dedicamos a la cocina y además vamos a encontrar una nueva vida deducible. Un proyecto de autónomos que si por fin se ponen de acuerdo y lo publican, parece ser que entrará en vigor en enero de 2018.

Está previsto que las personas que estén dadas de alta en una actividad (es decir, que sean autónomos) se puedan deducir 26,67 euros diarios en dietas, siempre que se gasten este importe -como máximo- en restaurantes y cafeterías de nuestro país y paguen mediante tarjeta o cheques restaurante.

¡Qué novedad! ¿Verdad? Y ¡atención, nómadas digitales!: si el gasto es en el extranjero, el importe con derecho a deducción es de 48,08 euros diarios.

Al leerlo, rápidamente me puse a pensar y a calcular. Y el resultado fue el siguiente:

Días laborables del año 2018 -más o menos exacto en función de cada localidad, por eso de las fiestas patronales-:
248 días de trabajo x 26,67 euros al día = 6614,16 euros de gasto deducible permitido al año. Este importe pasa a ser deducible en tu declaración. Es decir, que en función de tu tipo impositivo dejarás de pagar una cantidad determinada de impuestos.

Si nos ponemos en el porcentaje máximo que deben pagar los que están en la liga de la fiscalidad positiva (ya sabéis, lo que explico en mi e-book Tu economía y tu fiscalidad, de la 3a división a la Champions), que es el 25%, el resultado es este: Que el 25% de 6.614,16 son 1.853 euros que dejaras de pagar en tu declaración de la Renta si cierras durante la semana tu cocina y haces ese gasto en restaurantes y cafeterías.

Además, al no tener que entrar en tu cocina, por otro lado te vas a ahorrar la luz, el agua y el gas. ¡Esto sí que es un regalo avanzado de Navidad!

Pero aun hay otra cosa en esto de los cambios sociales que tienen que ver con la economía y las actividades emergentes: ¿Qué os parece, aprovechando estas novedades, la idea de darse de alta de cafetería como anexo a la actividad principal de cada uno? Un formato, por ejemplo, de panadería más cafetería o librería más cafetería, y lo que os queráis imaginar y hacer entonces un menú de comida diaria por 26,67 euros… Eso sí, saludable, ¿eh?

Ya me lo contaréis y los que queráis un mentoring específico para hacer vuestra economía saludable y vuestra fiscalidad positiva, escribidme y nos ponemos a ello.

 

LLuisa Ochoa

Doctora en derecho financiero y tributario, escritora y conferenciante especialista en fiscalidad positiva.

 


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“Tu economía y tu fiscalidad. De la 3ª División a la Champions”


HE ENTENDIDO la información sobre protección de datos y doy el consentimiento informado. No he enviado previamente ningún correo a lluisa@ochoa-trepat.com para aclarar dudas sobre todo lo que he leído, porque no las tengo. *

Kiyosaki y el negocio inmobiliario

Nunca hubiera imaginado que en el primer y único evento de Kiyosaki en España, celebrado en Barcelona, hubiera un grupo tan potente y entregado de personas, en pos de aprender una nueva forma de ver los negocios para alcanzar la libertad financiera.

Para cada uno de los asistentes, un aplauso desde el corazón.

Una vez finalizado el evento, durante toda la semana he recibido llamadas, mensajes, correos electrónicos de personas que estuvieron allí, que vivieron y aprendieron algunos de los puntos clave para iniciar ese camino al aprendizaje y, en mi caso, acompañado de una fiscalidad fácil y justa.

¿No pudiste asistir al evento?

Ya me conoces, para mí compartir es una de mis misiones en este camino que emprendí hace tiempo. Por eso, para tí, que puede que no tuvieras la oportunidad de vivir ese momento, o para ti, que sí estuviste allí, voy a explicar de una forma sintetizada el contenido que en ese foro tuve la oportunidad de transmitir:

  1. Tan mal lo hace el que no paga impuestos como el que paga más de lo que le corresponde. Si eres uno de los que cree que paga demasiados impuestos, seguro que no tienes una buena estructura legal y fiscal. Este puede ser un buen momento para ponerte manos a la obra y revisar si realmente ese es tu caso.
  2. Abre tu mente y acepta que hay una forma mejor de hacer las cosas y que para saberlo te tienes que formar. Pon a trabajar tu economía y fiscalidad en positivo. Convierte los pasivos en activos para que te den ingresos pasivos. Mola, ¿no?
  3. El negocio inmobiliario es a largo plazo. No debe estar influenciado por la emoción en ninguna fase del proceso y hay que intentar encontrar las formas jurídicas legales que te permitan financiar las operaciones con la mínima intervención bancaria. De este modo, los intereses que tienes que pagar al banco se pueden repartir entre vendedor y comprador. Solo hay que saber cómo hacerlo.

Esta visión hay que personalizarla y aplicarla a cada economía, pero el punto de partida siempre supone la existencia de una fuente de ingresos y, a lo Kiyosaki, tener cash-flow.

Ese es el requisito imprescindible para iniciar este negocio. Si no tenemos un remanente para operar difícilmente haremos una buena operación. De modo que necesitamos ese cash-flow como recurso propio o a través de terceros inversores.

Haz una ITV de tu economía

Mi consejo es que para mejorar tu cash-flow hagas una ITV de tu economía actual. El remanente mensual que te sobre en tu economía, en lugar de ahorrarlo, debes ponerlo a trabajar a tu favor entrando en el negocio inmobiliario, que como históricamente se ha demostrado, es el negocio por excelencia.

Son muchos los que se están poniendo a trabajar en pos de su libertad financiera a través del negocio inmobiliario. Una fuente que tratada y gestionada desde esa ITV resulta muy provechosa.

Hace un tiempo que publiqué la Colección de Lis, donde puedes encontrar las claves sobre cómo comprar un piso, cómo crear una sociedad basada en el mundo de la inversión inmobiliaria y el final de la ruta: la inversión inmobiliaria como tal.

Después de este gran evento, después de escuchar los aprendizajes del Señor Kiyosaki y sus asesores, he podido reafirmarme en que en la Colección de Lis está la ruta para aquellas personas que quieren gozar de una economía saludable y sostenible.

Si quieres conocer más sobre esta Colección: pincha aquí

Como siempre, estaré encantada de recibir tus comentarios

 

LLuisa Ochoa

Doctora en derecho financiero y tributario, escritora y conferenciante especialista en fiscalidad positiva.

 


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“Tu economía y tu fiscalidad. De la 3ª División a la Champions”


HE ENTENDIDO la información sobre protección de datos y doy el consentimiento informado. No he enviado previamente ningún correo a lluisa@ochoa-trepat.com para aclarar dudas sobre todo lo que he leído, porque no las tengo. *