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El Gran Dilema: ¿Autónomo? ¿Sociedad?

Este es el gran dilema, muy frecuente en emprendedores y profesionales de todos los ámbitos que trabajan por cuenta propia. ¿Autónomo o sociedad?

Alguna vez te has hecho la siguiente reflexión:

“¿Por qué tantas empresas de pequeño volumen facturan a nombre de una sociedad?”

Es posible que esta reflexión no haya pasado por tu cabeza formulada de este modo pero que, en cambio, alguna vez sí hayas pensado si es mejor ser autónomo o constituir una sociedad en el caso de trabajar por cuenta propia.

Por lo tanto, lo siguiente que te puedes estar preguntando es:

¿Qué tengo que hacer? Si sabes la respuesta, tiene premio…

El gran dilema: ¿Autónomo o sociedad?

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Ante estas dudas me he preguntado qué te podría aportar de una manera clara y sencilla. Y de forma rápida me ha venido la fórmula para disipar dudas exponiendo dos cuestiones y que obtengas una respuesta que salga directamente de ti:

1.- Responsabilidad

Las personas que facturan a su nombre personal, como autónomos, ponen todo su patrimonio en manos del mundo. Ante cualquier hecho fortuito ese patrimonio va a servir para cubrir la indemnización por daños y perjuicios que un tercero nos pueda reclamar.

En cambio, en el caso de los que facturan a nombre de una sociedad, el capital social responde de esas indemnizaciones. Normalmente el capital es de 3.000 euros.

Puede que por tu actividad estés pensando que en tu caso no puedes generar ningún tipo de responsabilidad, pero yo no estaría tan segura. Te sorprenderían algunos casos inverosímiles que han demostrado que nada ni nadie está exento de esta responsabilidad.

Para que puedas hacerte una idea de qué es lo que encierra la palabra responsabilidad te detallo algunos ejemplos:

  • Envías unos datos personales en un correo electrónico a un tercero que no correspondería y te sanciona la Agencia de Protección de Datos, con cifras que pueden llegar a los 300.000 €.
  • Desarrollas tu actividad en un centro de trabajo, en una oficina, y alguien se cae, con la mala fortuna de que tiene graves lesiones y os reclama una indemnización que puede tener una cuantía incalculable.
  • Algo que algunas veces ha sucedido: te han hackeado tu cuenta y envían un virus de tu parte. Ese virus se lo transmite a un cliente y eso ocasiona daños irreparables a su sistema y le provoca pérdidas económicas por las que te hace una reclamación.

Ahora mi pregunta es: ¿Cuál seria tu respuesta sobre si te conviene o no hacer sociedad para tu actividad?

@LluisaOchoa te explica si te conviene o no hacer sociedad para tu actividad

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2.-Pago de impuestos

Si ahora estás en el momento en el que has pensado: “Puede que me convenga constituir una sociedad”, me gustaría contarte el segundo punto a tener en cuenta.

Este punto está vinculado al pago de impuestos. Ahora mismo puede que en tu declaración de la renta estés pagando más de un 25% de impuestos en relación con los ingresos que percibes. Por lo que, la pregunta que te hago es: “¿por qué vas a regalar tu dinero a la Agencia Tributaria pudiendo operar de forma legal mediante una sociedad y no pagar más del 25% de impuestos por mucho dinero que ganes?

Intuyo que ahora realmente estás pensando: “si ocurre algo y me piden responsabilidad, me juego mi patrimonio. Y además, estoy pagando más dinero a Hacienda por desconocer si puedo pagar lo justo.

Como ves, ahora puedes responder al gran dilema de ¿autónomo o sociedad?

Estos dos puntos para mi son claves, aunque todo hay que mirarlo y es importante formarse en todo aquello que quieras emprender.

Si no, piensa en la siguiente pregunta:

¿Si quieres ir a París en coche buscas en google la ruta?

Seguro que la respuesta es:

  1. Busco la ruta para conocer qué camino me conviene más.
  2. Llevo mi GPS para que me dirija en todo momento y no perderme.

Pues eso es lo que a mí me gusta hacer. Poner a disposición de las personas esa ruta en relación a la fiscalidad y que no se pierdan en las diferentes búsquedas y con información contrastada.

Mostradas estas dos pautas, que puede que te hayan hecho ver algo que antes no habías tenido en cuenta, te invito a que visites mi web de Fiscalidad Fácil y Justa donde encontrarás mi nueva colección de libros, que he titulado Colección de Lis.

Esta colección contiene títulos en los que, de forma divertida e ilustrada, he plasmado la mejor ruta con su paso a paso para que puedas aplicarla de forma rápida y sencilla. Para que te beneficies de una fiscalidad fácil y justa.

Espero ansiosa tus comentarios.

 

Los autónomos y su fiscalidad

¿Eres autónomo? ¿De forma permanente dudas sobre lo que te puedes deducir o no de tu actividad? ¿Puede que esto te complique tus finanzas? Y ¿eres de las personas que realizan su actividad profesional en casa?

Pues respira hondo que tengo una buena noticia.

¡Le hemos ganado la partida a la Agencia Tributaria!

De una vez por todas nos han aclarado si los que comparten vivienda y actividad en un mismo piso pueden deducir o no ciertos gastos y la forma de calcularlo.

Han sido los Tribunales quienes una vez más, el 10 de septiembre de 2015, han adoptado un criterio claro para todos, por tanto, si tienes algún problema con los inspectores de la Agencia Tributaria, plántales cara y ayúdales a que apliquen bien las normas.

Es una realidad: la mayoría de autónomos trabajan desde su domicilio. Es decir, la sede de su actividad está en el domicilio familiar y durante un largo tiempo han surgido grandes dudas de las deducciones posibles.

Y te preguntarás: ¿Cómo es que sale hoy esta mujer con esa noticia?

Muy sencillo. Todavía me estoy encontrando con alguna que otra situación en la que un autónomo me comenta que trabaja en su casa y que le han dicho que no puede deducirse ningún gasto. Sé que es un tema que ha provocado mucha polémica e interpretaciones distintas, empezando por el inspector que tengas delante.

¿Trabajas desde casa?

Pues si es tu caso, ten muy presente lo que te voy a contar ahora. Tendrás toda la información para que puedas llevar a cabo la deducción de tus gastos según se ha dictaminado en los tribunales. Ahorrarás dinero y, lo que es más vital, podrás tener tranquilidad.

Una vez que ya hay un criterio claro por parte de Hacienda, las pautas son las siguientes:

Tenemos 2 opciones de gastos que puedes deducir.

1.Los gastos relacionados con el inmueble del que puedes ser propietario o inquilino.

En ambas situaciones, los gastos que pagues tú, ya sean IBI , comunidad de propietarios, etc. te los podrás deducir en proporción a la parte de la vivienda que uses para la actividad.

Por ejemplo: si tienes un despacho de 10 metros cuadrados, habrá que hacer un cálculo del gasto que pagas prorrateado teniendo presente los metros cuadros de tu lugar de trabajo.

2. Los gastos correspondientes a suministros

Aquí viene la otra opción, que vas a ver que tiene sus matices…

Empiezo por contarte que en este punto no se aplica el mismo criterio, por lo que ahora pon tu atención. Es importante que tengas en cuenta cómo gestionar el gasto de los suministros.

Solo se acepta la deducción de los gastos que se consideran suministros: agua, luz, gas, calefacción, teléfono, etc.; siempre y cuando se destinen exclusivamente al ejercicio de la actividad.

Esto te lleva a tener que demostrar la actividad del uso de un suministro en relación con tu actividad profesional.

Por ejemplo, en el caso del uso del teléfono:

  • Anotar qué llamadas han sido realizadas a clientes en concreto y cuáles con fines particulares.
  • Controlar y acreditar esos datos con tus recibos de teléfono.

Ufff… ¿Te imaginas?

Pues así tendrías que hacer para deducir en tu actividad profesional el uso de cada uno de los suministros de tu hogar/oficina.

Ahora que estoy escribiendo este post me han surgido unas cuantas dudas que no he visto que hayan resuelto en este dictamen. Estas dudas son:

  • ¿Qué pasa con el derecho a la intimidad cuando mezclamos vivienda y trabajo?
  • ¿Y la Ley de Protección de Datos en relación a ese concretar a quien corresponde esa llamada?
  • ¿Y el resto de suministros?
  • ¿Cómo lo vamos a poder justificar?

Lo que sí que puedo comentarte es que si vas a deducir alguno de los suministros de tu hogar, que a la vez utilices en tu actividad profesional, deberás cuantificar los costes de cada suministro en relación al tiempo que estás trabajando y al coste de los consumos habituales de tu domicilio.

Como la conciliación de la vida laboral y familiar, pero enfocado en tiempo y costes de suministros.

Le tendremos que pedir a mi amiga Laura Echevarrieta, especializada en organización y planificación, que nos dé alguna herramienta que nos facilite este control”.

Te voy a dar algunos ejemplos:

  • Cuando llegue el invierno y enciendas la calefacción, tendrás que controlar el rato que ha estado un cliente en el “despacho” y cuantificar coste minuto del servicio y pasarlo a la contabilidad del trimestre.
  • Cuando llegue el verano, tendrás que utilizar el mismo procedimiento con el aire acondicionado.
  • Y como el cliente te pida un café, ¡vaya lío!…a prorratear costes/minuto de lo que cuesta hacerlo en esa oficina ubicada en casa, para poderlo deducir.

Y así suma y sigue con el resto de suministros.

Ah y ¡acuérdate!, todo esto bien documentado.

Trabajar en casa es ahora una práctica que realizan muchos profesionales que trabajan por cuenta propia, como puede ser tu caso. Tienes la opción de deducir parte de los gastos de tu hogar en relación con tu actividad profesional, igual que si tuvieras un despacho, lo único que al tratarse de un doble uso, hay que marcar las diferencias.

Como ves, todo tiene su sistema y en este caso, es tomar nota de las pautas y ponerlas en marcha.

Antes de acabar, me gustaría decir que lo que parece complicado es mucho más simple una vez que lo pones en marcha. No pierdas ninguno de los derechos que tienes y benefíciate de ellos.